top of page

Se acercó con un paquete escondido entre las manos.

—Te traje un regalo.

—Por qué?

Antes de contestar, extendió la mano y me dio una bolsita llena de estrellas.

—Una vez, hace un montón, te dije que la magia no existía, que era una estupidez. Y vos te enojaste, te acordás?— Yo asentí mientras mis dedos desataban el nudo de hilo.—Te enojaste, y me dijiste que la magia estaba en todos lados, que vos creías, y que no era estupidez...

Me senté en el suelo y desparramé las estrellas marrones en la alfombra.-

—El otro día entré a una dietética, y encontré estrellas de Anís, y me acordé de vos. ¿Quién hubiera dicho que se podían tomar estrellas? Levanté la vista de la alfombra y con una sonrisa te dije:

—¿Viste? Magia.

  • Instagram

¡Tu mensaje fue enviado!

bottom of page